Contenido creado por Inés Nogueiras
Entrevistas
El elogio de la humildad

Entrevista a Félix Castro

Es viernes de enero por la tarde en la Ciudad Vieja, la presencia de cientos de extranjeros paseando, comiendo, sacándose fotos, genera la ficticia sensación de estar en otro país, de ser el extraño del lugar. En ese contexto se da el encuentro con Félix Castro, un uruguayo que lleva 12 años viviendo en Argentina, durante los primeros 10 trabajó para "Ideas del Sur" -la productora de Marcelo Tinelli- y actualmente es el gerente de programación de Canal 9.

13.01.2010 18:35

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2010-01-13T18:35:00-03:00
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Fue el que encabezó la legión de orientales que cruzó el charco para buscar trabajo en el programa más visto del Río de la Plata y sin embargo es el menos mediático y el menos conocido. Escuchándolo, da la impresión de que eso lo hace feliz.

Chivito mediante, cerveza para refrescar, el diálogo con Félix es fácil, no tiene discursos armados, no se pone a la defensiva ante ninguna repregunta, cuenta todo, responde sin dudas y sin verdades absolutas. A Tinelli lo llama Marcelo y no suena canchero ni forzado. Está al frente de un canal en Buenos Aires y no deja de remarcar que se trata solo de "un laburo". Con ustedes, Félix Castro.


¿Cuándo comenzaste a trabajar en los medios?

Empecé en el Instituto de Radiodifusión y Sonido, me presenté a una bolsa de laburo y el 18 de octubre del 87 empecé en Radio Universal haciendo de operador para Kessman y Sonsol, ahí estuve hasta el 93. Tuve la suerte de encontrar temprano lo que me partía la cabeza, yo estaba haciendo Mecánico automotriz (que lo terminé) y en los dos últimos años, como había una mina que me gustaba, terminé haciendo teatro en la Casa de la Cultura. De mañana hacía UTU, de tarde Casa de la Cultura y de noche Biblioteca Nacional, a leer.

A mí me gustaba mucho la publicidad por una influencia de mis hermanos, y después descubro la pasión que me genera la prensa. En el 89 ya estaba haciendo UTU de Comunicación, con un grupo y unos profesores geniales, y nos fuimos a Buenos Aires a "Feliz domingo" y ahí veo cómo laburaban en televisión, que se rompían el lomo pero también lo disfrutaban. Y ahí me doy cuenta que se puede vivir de eso y no era necesario terminar siendo abogado.

¿En tu casa te exigían que estudiaras algo tradicional?

No, en casa siempre fue "hacé lo que quieras, dale pa’delante pero bancátela vos porque no tenemos guita". Después empecé a hacer producción de carnaval, trabajé con los Adam’s y ahí conozco a Luis (Alberto Carballo), que me lleva a trabajar en Charoná. Ahí empiezo a tocar la puerta en Argentina -ya estaba "Video Match", yo miraba el programa y sentía que la pasaban bien y ahí quería estar- hasta que la producción de Tinelli se viene para acá a hacer "La mesa de Andrea" (unas cámaras ocultas con Andrea Frigerio) y ahí Marcos Barbán me da la posibilidad de trabajar con ellos a la par durante todo el mes, y al terminar me dice "te voy a llevar para Buenos Aires" y yo le decía "sí, sí" con el descreimiento típico uruguayo. Después viene el Chato Prada a hacer unas cosas con Korol y me repite lo de Barbán, eso fue un jueves, estaba trabajando para Metrópolis FM con Carballo y el lunes siguiente me dice "venite". Fue esperar lo que estaba buscando hacía tiempo y vino de golpe, de un día para el otro; estaba bien de laburo, bien de guita, tenía novia y en ese momento fue onda "chan", me acuerdo que era 24 de agosto y mi pareja no me creía que me iba, hasta que vio que era en serio. Ahí arranqué fijo allá.

Cuando trabajaste esa primera vez con la producción de Tinelli, ¿cómo te sentiste?

Bien, estaba haciendo lo que quería hacer, los tipos terrible onda. No hay historia en esto, si la laburás bastante en la previa, en la preproducción, después la vas a disfrutar. Yo hacía la pata local y me acuerdo que necesitaban un ñandú y yo justo había tenido una fiesta en Colón y sabía quién tenía uno, así que aparecí con un ñandú en seguida. Los tipos no entendían cómo conseguía todo al toque, me acuerdo que decían “¿este pibe en el fondo de la casa tiene todo?” y lo que pasa es que uno acá está acostumbrado a trabajar con dos pesos, entonces cuando tenés otro marco, otra infraestructura, en un punto es más fácil aunque se complica por el lado de las presiones que son tremendas. Trabajar con ellos fue la confirmación de que todo lo que había soñado, era posible hacerlo. Lleva laburo, lleva tiempo, pero se puede.

¿Cómo fueron los comienzos en Buenos Aires?, ¿te adaptaste?

Cuando me fui tenía 26 años, era 1997 y me adapté en seguida, aunque al principio la pasamos dura. Justo el otro día lo hablábamos con el Seba (Almada): teníamos 1.60 pesos por día (que equivalía a 1.60 dólares), nosotros vivíamos en Banfield y era 30 centavos del tren hasta Constitución, a la bajada con 50 centavos te daban un vaso de refresco chiquitito y una porción de muzzarella al tacho que era la mejor que comí hasta el día de hoy, de ahí a pata hasta el canal, 15 cuadras, laburar todo el día hasta las tres de la mañana y a la vuelta lo mismo: otra porción de muzzarella, otro vasito de refresco, al tren y a dormir. Y rezá para llegar a fin de mes. No es que nosotros fuimos y ya la hicimos...

¿Cuánto tiempo te tomó empezar a disfrutar después de tanto sacrificio?

No es de golpe, hoy no tiro manteca al techo pero me va bien, pero dejar de comer pizza con refresco… unos cuantos meses.

Hace un tiempo Carballo dijo a este mismo portal que cuando se le presentó la posibilidad de trabajar en Argentina no le dio debido a los sacrificios que había que hacer para ver si pasaba algo...

El tema es que pasa algo. En Montevideo tenía todo ¿pero cuánto más me podía llegar a desarrollar? Me la jugué por esta opción pero le podía haber errado, hubo momentos muy jodidos. Sentía que lo que me venía pasando no era un imposible y que con sacrificio lo podía lograr. Cuando la gente nos dice “pá, ustedes sí que la pasan bien”… la verdad es que por momentos sí y por otros no. Lo que nosotros hicimos fue mirar el bosque y no el árbol en frente. Si vos laburás y hacés las cosas bien, tarde o temprano vuelve, fue una inversión a largo plazo.

Lo de Luis se entiende. Mirá, después que grabamos las cámaras ocultas con él, a Tinelli le encantó lo que hizo Luis, y meterle un actor a Marcelo es muy difícil, pero le encantó. Después no se dio porque cambió el formato, yo creo que si Luis hubiera apostado hoy tendría otro perfíl allá.

Igual a Carballo le va re bien acá, para mí es el tipo más talentoso hoy en día en la televisión del Uruguay, te canta, te baila, conduce, actúa, sale al toque con respuestas con la gente. Es mucho más meritorio triunfar en tu país que afuera, no te olvides que Uruguay exporta gente.

El secreto del éxito está en hacer lo que uno quiere porque lo siente, porque ama eso, ahí está la diferencia, porque otro puede saber más, puede tener más conocimientos técnicos, más preparación profesional, pero en definitiva lo que importa es lo otro porque esto no es un Excel que se llena fríamente. Buenísimo, pero ponele ganas.

¿Cuántos años trabajaste con "Ideas del Sur"?

10 años y siempre en las cámaras ocultas. Después empecé a trabajar con los formatos en el exterior. Los hicimos en Chile, en Brasil con Xuxa, en México para Televisa y descubrí que a pesar de las distintas idiosincrasias el formato funciona. En México teníamos un presupuesto de 150 mil dólares para un programa que iba a salir los sábados y como vieron que funcionaba, lo metieron los martes a la noche para competir con un reality que se llamaba “Protagonistas de la fama”, que solo de promoción en vía pública tenía una inversión de 3 millones de dólares. Se querían matar. Después estuvimos haciendo la plataforma de “Gol TV” en Argentina, para venderla hacia afuera.

También estuviste en España ¿ahí qué hiciste?

Eso fue muy loco, ¿viste cuando llegás muerto a tu casa y te ponés a hacer zapping? En el medio del zapping veo a un veterano vestido de rojo, con patines y una banda. Después hablando con el Chato le cuento y me dice “si, lo vi”, le contamos a Marcelo y nos dice lo mismo. Así que salimos a presupuestar de cero porque nadie sabía de patines sobre hielo. Terminé yendo a España a ver pistas, es todo un mundo, me ofrecían de hielo sintético y otra natural, y con el tema del frío hubo que adecuar todo, se cambió la estructura del aire acondicionado de “Ideas” para la deshumidificación de la pista, si no se empañaban las cámaras. Cuando Marcelo dice “tenemos una de las mejores televisiones del mundo” no se equivoca para nada. Que Televisa haya hecho acuerdos con “Ideas”, “Polka” y unas pocas más, es porque funciona. Es como aquello de “el límite es tu cabeza”, obviamente que después te vas a pelear por el número, pero como resultado tenés los puntos de rating que marca Tinelli. Es un tema de inversión económica de costos por punto de audiencia, hay un trabajo científico detrás, yo en esta etapa de laburo aprendí mucho de audiencia, marketing y abrir el minuto a minuto, descifrarlo, saber cómo está compuesto ese público, cuáles son los targets, de dónde vienen, adónde van... eso es genial. Es una radiografía, una autopsia, ya no hay más aquello de “¿y si hacemos tal cosa?”, no tenés margen de error.

¿Sigue la modificación de programación al aire por el minuto a minuto, o cambió?

Sigue, incluso con los programas grabados, pero no es que sacás a un invitado del aire. Lo que hacés es tener una rutina pre armada con una base y una parrilla y entonces vas manejando esas variables. Laburamos mucho con el estudio de las variables, para hacer todo más previsible Esto es un tema de costumbres, vos te levantás, desayunás, vas al laburo y con la televisión es lo mismo, si vos le cambiás la costumbre a la gente, terminás en una histeria que no es buena. En ese sentido el minuto a minuto te permite equivocarte menos. Yo lo tengo en el celular y lo miro constantemente.

¿Te estresás con el minuto a minuto?

Sí obvio, de eso depende mi trabajo. A ver, cuando suceden cosas como la muerte de Sandro, te cambia todo y fueron dos días fatales. El día a día tiene eso, perdés un día pero ya puedo trabajar para mañana y mejorar. Y en la tarde vas viendo el comportamiento de la audiencia para llegar mejor a la noche. Eso me encanta.

¿Se acabó la televisión en donde tirás un tape y te olvidás hasta el otro día?

Mirá, esta semana teníamos previsto tirar dos cortes por programa y por la fuga de audiencia lo cambiamos a uno y la verdad es que nos funcionó. Lo que puede parecer como muy loco, después se incorpora naturalmente y se transforma en una llamada pidiendo bajar una promo, sacar un corte.

Y los clientes ¿cómo pautan en esta televisión tan cambiante?

Pautan por punto de rating en promedio de tanda, hay una base segura en la que vos le garantizás al cliente que vas a marcar tanto y si marcás más te tienen que pagar la diferencia.

¿Pero no se puede poner publicidad en la tanda de las 10:15 o de las 11?

No, no, es dentro del programa. Yo como cliente pago para estar en el programa de Tinelli y la tanda de Marcelo tiene 20 puntos de promedio, es bastante más que unos cuantos programas juntos, ¿quién no quiere estar, así sea a la 1 de la mañana?

¿Pero con las otras propuestas sucede lo mismo? pienso en las novelas mexicanas por ejemplo.

A nosotros nos funciona en canal 9. Cuando empezamos al principio nos criticaban porque poníamos novelas y ahora dicen “che, a ver cómo es esto que están haciendo que funciona, que les cierra y que es redituable”. Hace dos años repetir un programa en la televisión argentina era horrible, hoy todos repiten y lo vuelven a repetir y les funciona. La pregunta es: ¿qué es lo que pasó ahí?, ¿por qué la gente quería ver eso? Con el género novela uno aprende que es un público totalmente fiel, te fijás en el rating y no te das cuenta donde está el corte porque no hacen zapping. El asunto es saber hacia dónde querés ir con el público: nosotros hacemos contenidos de novelas, vamos por las historias para las mujeres, vamos por el espectáculo, por el entretenimiento y por la noticia. Ese es el tren programático del canal.

¿Desde cuándo estás trabajando en Canal 9?

Desde 2007, en la producción y en la programación. Estaba armando el segundo “Patinando por un sueño” en “Show Match” y venía muy atrasado todo, entonces Fernando Coelho (que lo había conocido cuando estaba en la gerencia de programación de canal 4 Monte Carlo) me invita a ir con un plan de laburo muy bueno y la verdad es que me vino el “¿te parece?” uruguayo. Después de 10 años trabajando para “Ideas”, que es la mejor universidad que se puede tener a nivel de producción porque estás haciendo cosas distintas todo el tiempo, necesitaba otra cosa, ver si todo lo que había aprendido podía ser aplicado en otro rol y salir del entorno de Marcelo.

¿Le cuesta a la gente que trabaja con Tinelli salir de ese círculo?

Sí, lo que pasa es que es como estar jugando en la copa UEFA y te dicen: “che vamos a dirigir a Cerrito” y te viene un chucho y después te decís: “¿y por qué no?”. Después ves si te sirve o no te sirve, pero te posiciona en otro lugar en el que podés decir “hice esto”, pero se aprende mucho porque te hace laburar desde otro lado, con otro tipo de contenidos y formas de elaborar. Antes vos defendías la tuya, ahora tenés que pensar en toda la pantalla.

¿Cómo te fue en 2009, en tu primer año como gerente de programación?

Bárbaro. Veníamos haciendo toda la transición así que fue muy natural, no fue una sorpresa. Nos fue muy bien porque mantuvimos la diferencia que teníamos con América TV y la proyección que hay de laburo para el futuro es muy buena. Para 2010 estamos trabajando en una ficción con Pablo Echarri, no hay que olvidar que Echarri nació en el 9 y sería la vuelta a casa.

¿Has visto algo de televisión uruguaya que sientas que está bien hecho?

Más allá de programas, lo que me parece bueno es que se está haciendo, porque en la búsqueda es donde encontrás. El programa de Cacho de la Cruz de los domingos (“Parque Jurásico”) me parece que está muy bien hecho, el de Luis (“Pizza a Carballo”) tiene una llegada imponente con la gente y con un presupuesto muy acotado. Si me das a elegir yo creo que lo importante es que le llegue a la gente, eso de “somos cool” no vende, televisión abierta cada vez más es popular y masivo. Lo que pasa es que muchas veces a lo popular se lo menosprecia “ah, estos son terrajas”. En los 80 si te gustaba el carnaval eras terraja o tupa y era la única opción de humor crítico que existía. Ahora se puso de moda de nuevo el carnaval y está bueno que eso pase, y aunque le guste o no a la gente es la expresión cultural más popular e histórica del Uruguay.

¿Estás al tanto del proyecto de ley de cuota pantalla para la TV uruguaya?

Sí. Cuando las cosas no surgen naturalmente tiene que haber una ley o algo que las regule. Está bueno que pase. Con el tema de contenidos creo que va a pasar que va a haber mucha cosa, buenas, malas y se va a ir filtrando hasta quedar lo mejor. Pero el tema principal es que si no se unen todos para definir pautas de producción, de costos y de comercialización, después vienen los problemas porque aparece uno que lo hace por 20 y otro lo hace por 10, y va a dañar mucho el mercado. Hay que regularlo porque sino se destruye el negocio y viene cualquiera con una VHS y hace un programa. Si no hay pautas claras puede ser complicado.

¿Cuál es el camino, producción para exportación?

En Argentina en este momento el 60% de las publicidades de TV están hechas en Uruguay (que se va a complicar con la nueva ley de allá), mirás la tanda y te das cuenta que esa es la rambla, el puertito del Buceo, la Isla Gorriti. Si eso pasa en la publicidad, también puede pasar en la televisión, pero eso llevó un proceso, hay que recorrer un camino de aprendizaje, creo que en unos tres o cuatro años se va a llegar a un nivel de exportación. Además acá los costos son otros, allá en Argentina cortás una calle para hacer una publicidad y te hacen un piquete, un juicio y te afanan el generador. Acá todavía es muy “sui generis” y los extras son más baratos y fáciles de conseguir, en Buenos Aires no conseguís una morena ni pintada. Las locaciones que tenés en Montevideo son imponentes y todo en minutos de distancia, dos horas te cuesta llegar de Martínez a Buenos Aires, en dos horas llegás de Montevideo a Minas, eso para una ficción es un factor a favor. Acá está todo, vienen de San Telmo a las ferias de Montevideo a llevarse las antigüedades y en Buenos Aires te las venden a fortunas. Acá hay material para hacer cosas, el tema es que los empresarios se den cuenta que acá se puede hacer, pero hay que hacerlo en tiras no en unitarios porque sino es muy costoso y no recuperás.

Me acuerdo que Marcelo en los pasillos donde hacíamos las reuniones de producción, decía “no entiendo cómo en Uruguay donde cualquiera canta, nacen con una guitarra bajo el brazo, bailan, tienen guionistas, escritores y actores, por qué no se hace televisión” y eso fue en el 98. Por lo menos con el paso del tiempo algo está cambiando, los canales se están dando cuenta que la cosa está en producir y vender para afuera, ahí está la diferencia económica, porque con la torta publicitaria local no te da y además no crece, entonces se reparte lo mismo o menos. Así que la única posibilidad de crecimiento es para afuera. Este es un momento casi histórico en la televisión; con el tema de la digitalización de la TV el negocio se amplía y, por ejemplo, vas a poder ver desde tu celular en la rambla un partido de fútbol, tomando mate.

¿Cada cuánto estás viniendo?

Ahora más seguido, compré un apartamento y vengo a arreglarlo, a visitar a mi vieja y a mi familia. Hubo una época en que venía tres veces al año, venía y me iba en el día, ahora vengo y me quedo más, me sirve para desenchufarme, me vengo con la computadora y puedo trabajar desde acá.

¿Tenés proyectos o vivís el día a día?

A veces he proyectado y ha salido, otras veces no. Por ahora estoy con esto y trabajando para armar contenidos para el grupo empresarial (dueño de canal 9), ya pensando en Latinoamérica. Si me preguntás para dónde voy no lo sé, yo nunca me planteé estar acá, solo quería laburar de esto y disfrutarla, no me imagino haciendo otra cosa, no sé hacer otra cosa.

¿Y por qué nunca laburaste en televisión acá?

En principio porque me tocó una época en que no se hacía nada, en la que te decían “te parece hacer eso...”, pero quién sabe, capaz que algún día...

Da la impresión de que tenés un perfil bajo, anti-marketing, a pesar de que trabajás en un negocio en el que lo importante es saber venderse…

¿Viste?, y recién ahora tengo que empezar a tener más marketing por el lugar en el que estoy, pero esto de que los programadores o los que producen aparezcan en las fotos es de ahora, es de Polka en adelante, antes se conocía la artística pero no los de atrás, ahora parece que “es necesario”. Pero si hasta acá me fue bien así, puedo mejorar un poco, levantar el perfil pero nada más. En 2009 no me compré ni una pilcha, mirá, estoy de alpargatas. Me encanta poder comer en un lugar y que no me conozcan, como está la mano allá lo mejor es estar así. La podemos caretear más o menos, eso es parte del circo, pero esto es un laburo, nada más. Que tengas que hacer relaciones públicas, ir a eventos... una cosa es el laburo y otra es la vida personal. Además esto es así (hace un círculo en el aire). No existe eso de: “a ver si te puedo atender, me fijo en mi agenda y le pido a mi secretaria que te avise”. Lo que pasa ahora es que aquellos que nunca me saludaban ahora me dicen “ché no me llamaste más” ¡y si jamás en la vida te llamé! ¿Cambió algo? ¿Voy a ser amigo de esos?, hay que tomarlo como viene... si vos hacés la tapa de la revista y la comprás... lo mejor es imaginarte al tipo más malo del mundo, cuando llega a la casa de la madre: la vieja lo caga a pedos porque para la madre sigue siendo el nene. Es muy loco pero es así.

Te dejo así atendés a tu madre que te está llamando…

Hola má, ya voy.


Montevideo Portal / Ernesto Muniz



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