El gobernante inició su ronda sorpresa en el momento más ingrato posible: a las 07.30 del domingo. Según la agencia Bloomberg, el sheik Mohammed Bin Rashid al-Maktoum visitó dos edificios de oficinas públicas e hizo tabla rasa con todos aquellos funcionarios que todavía no habían llegado a sus puestos.
Pese a que el domingo fue el primer día de escuela en el país luego de las vacaciones de verano, y que ello podría haber causado algunos contratiempos entre los empleados que tienen hijos, el mandatario no cedió un ápice en su resolución.
Ese mismo día, los servicios de comunicación del gobierno publicaron videos donde se mostraba cómo el sheik había realizado su inspección, y se constataba la existencia de escritorios vacíos. Los ausentes fueron despedidos sin más explicación que una breve carta donde el gobernante les agradecía los servicios prestados.
La crónica agrega que luego el sheik visitó el aeropuerto internacional de la ciudad, pero no hay constancia de que allí se produjeran despidos.