Un hombre fue detenido el pasado miércoles luego de que intentara robar un local de pagos argentino, Pago Fácil, a través de un boquete. El ladrón martilló durante horas y le faltaba poco para llegar a la superficie, según las autoridades de Ituzaingó.
Sin embargo, el malhechor martilló donde no era y terminó prendiendo la alarma, lo que hizo que los vecinos decidieran llamar a la Policía porque el ruido no los dejaba descansar en la madrugada.
Cuando las autoridades entraron al comercio, encontraron al hombre debajo de una escalera con dos bolsos que llevaban maza, martillo, cortafierros, taladros y varios destornilladores, según informó Clarín.
Es el segundo intento de robo bajo la misma modalidad. En el caso anterior, un grupo de delincuentes hizo un túnel de 150 metros para robar el Banco Macro y fue frustrado gracias a un repartidor que alertó de lo que estaba sucediendo. Por este caso hay dos uruguayos detenidos.