El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, volvió a poner en el centro del debate sus políticas arancelarias este lunes, afectando particularmente a empresas chinas que operan en el país. Shein y Temu, dos gigantes del comercio electrónico, podrían verse severamente impactadas por la eliminación de la exención “de minimis”, una normativa que les permitía importar productos sin pagar aranceles si su valor no superaba los US$ 800.

Según informó el medio Stratechery, las órdenes ejecutivas de Trump especifican que la exención “de minimis” para paquetes de menos de US$ 800, algo que los compradores de Shein y otras páginas han utilizado durante años, ya no será aplicable. Aunque Shein ha diversificado sus centros de envío en previsión de estas políticas, el impacto total de los cambios aún no está claro. La empresa no respondió a solicitudes de comentarios de la publicación antes citada.

Otra compañía en la mira de EE. UU. es Temu, de PDD Holdings Inc., que se expandió rápidamente en EE. UU. con grandes descuentos en productos para consumidores dispuestos a esperar más tiempo por la entrega. Según EMarketer Inc., se espera que la plataforma venda US$ 30.000 millones en productos en EE. UU. este año. Al igual que Shein, Temu ya había anticipado la medida de Trump y amplió su red en EE. UU. junto con aumentos para sus pedidos al por mayor. La empresa tampoco respondió a solicitudes de comentarios.

En los primeros nueve meses de 2024, los compradores y empresas estadounidenses importaron alrededor de US$ 48.000 millones en envíos bajo la exención “de minimis”, según la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de EE. UU.

Ahora que los aranceles vuelven a estar en el centro del debate, algunos analistas hacen referencia a la Ley Arancelaria Smoot-Hawley de 1930, que aumentó significativamente los aranceles sobre más de 20.000 productos importados para proteger las industrias estadounidenses. Muchos creen que esta medida contribuyó a la Gran Depresión. La ley incluía una exención “de minimis” para evitar los costos administrativos desproporcionados de cobrar impuestos sobre artículos de muy bajo valor. Esta exención ha evolucionado a lo largo del tiempo, aumentando de US$ 1 en 1930 a US$ 800 en 2016.

Este cambio ha beneficiado a empresas como Temu y Shein, que venden productos fabricados en China directamente a consumidores en EE. UU. sin pagar aranceles. En 2023, China dominó los envíos bajo esta exención, con exportaciones de paquetes pequeños por un valor de US$ 66.000 millones, frente a los US$ 5.300 millones de 2018, según el Servicio de Investigación del Congreso de EE. UU.

Las importaciones bajo la Sección 321 de la Ley Arancelaria de 1930 han sido el principal canal de entrada para estos productos chinos. En 2016, el Congreso elevó el umbral de la exención de US$ 200 a US$ 800, permitiendo el ingreso de paquetes valorados por debajo de esa cifra sin pagar aranceles ni impuestos. Entre 2018 y 2021, el 67,4% de las importaciones “de minimis” de Estados Unidos, valoradas en US$ 228.300 millones, provinieron de China.

Relación con el tráfico de fentanilo

El creciente volumen de paquetes exentos de aranceles también ha facilitado el tráfico de fentanilo. Según una investigación de Reuters, los puertos de EE. UU. reciben casi cuatro millones de paquetes "de minimis” al día, y solo una pequeña fracción es inspeccionada. Esto ha permitido que traficantes mexicanos oculten pequeños envíos de precursores químicos de fentanilo procedentes de China entre productos comunes como zapatos y herramientas.

Impacto en Amazon y Meta

El cierre de la laguna arancelaria también afectará a gigantes tecnológicos como Amazon y Meta. Amazon ha estado explorando la venta de productos chinos a precios bajos con tiempos de entrega más largos, como su programa Amazon Haul, lanzado en 2023. Este programa permite a los clientes comprar artículos de menos de US$ 20 con envíos en una o dos semanas. Sin la exención, el atractivo de esta oferta podría disminuir.

En el caso de Meta, las plataformas de publicidad digital han dependido en gran medida del gasto de Shein y Temu. En 2023, estas empresas representaron casi el 7% del gasto publicitario en Facebook y el 4% en Instagram, aunque esa participación ha caído recientemente. Si las restricciones afectan su modelo de negocio, podrían reducir su inversión en publicidad digital, impactando a Meta.

¿Una solución con IA?

Parte de las razones por la que existe la exención “de minimis” se debe a que “es difícil inspeccionar la enorme cantidad de envíos que ingresan a EE. UU.”, indicó Stratechery. 

La legislación pertinente de EE. UU. lo reconoció “abiertamente” según el medio y estableció que el secretario de Tesorería tiene la autoridad para eximir del pago de aranceles y otros impuestos a las importaciones cuyo valor total no supere un umbral determinado. “Esto permite agilizar el proceso y evitar costos administrativos desproporcionados en comparación con la recaudación que generarían estos impuestos”, justificó el Secretario.

Asimismo, los productos que califican para esta exención pueden ingresar bajo un procedimiento de “entrada informal”, lo que implica menos trámites burocráticos, la eliminación de la necesidad de un aval aduanero y una gestión simplificada, siempre que el valor del envío sea inferior a US$ 2.500. Hasta el momento, la orden ejecutiva en cuestión no parece modificar estas condiciones.

La orden ejecutiva de Trump no modifica los procedimientos de entrada informal, que simplifican la documentación para importaciones menores a US$ 2.500. Aún está por verse si las autoridades estadounidenses podrán manejar el aumento en el volumen de paquetes sujetos a revisión.

El problema de la fiscalización en masa podría encontrar una solución en la inteligencia artificial. Dado que la exención se diseñó para un mundo analógico, la IA podría procesar enormes cantidades de datos y ayudar a distinguir entre productos legítimos y envíos fraudulentos. No obstante, “la implementación de estas tecnologías en la burocracia gubernamental sigue siendo un desafío considerable”, concluyó el informe.