El rey Carlos III del Reino Unido se encuentra este viernes en reposo en su residencia de Clarence House, en Londres, tras haber sido ingresado brevemente el jueves en la London Clinic debido a efectos secundarios relacionados con su tratamiento contra el cáncer, según informó el palacio de Buckingham.
El monarca, de 76 años, requirió “un corto periodo de observación” médica, aunque desde la casa real se asegura que se encuentra en buena forma y que ha retomado su actividad habitual, trabajando con documentos de Estado desde su residencia.
Carlos III fue diagnosticado con cáncer en febrero de 2024, aunque la naturaleza exacta de la enfermedad no fue revelada públicamente. El ingreso se produjo en automóvil y no fue necesaria una ambulancia, subrayando el carácter preventivo de la visita médica.
Suspensiones y agenda futura
Como consecuencia del episodio, el rey canceló una visita programada a la ciudad de Birmingham y suspendió la recepción de credenciales de tres nuevos embajadores. Sin embargo, mantiene en pie su viaje de Estado a Italia previsto para dentro de diez días, aunque canceló su paso por el Vaticano, dadas las complicaciones de salud del papa Francisco.
Desde Downing Street, el primer ministro Keir Starmer expresó sus deseos de pronta recuperación al monarca. El palacio, por su parte, destacó que el tratamiento contra el cáncer "va por buen camino" y que el ingreso en la clínica fue una medida puntual.
Con información de EFE