Asesinato de una familia en Brasil podría tener una vuelta de tuerca
Se investiga
El caso del adolescente brasileño sospechoso de matar a su familia y suicidarse luego, podría tener una inesperada vuelta de tuerca, luego de conocerse nuevos datos acerca del trabajo de la madre del chico dentro de la Policía Miltar brasileña.
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El caso de Marcelo Pesseghini, paulista de 13 años de edad, ha conmovido a Brasil en los últimos días.
Las informaciones iniciales conocidas el lunes señalaban que el chico había matado a tiros a sus padres -ambos oficiales de policía- su abuela y su tía abuela. Luego había asistido a clases como todos los días, para luego volver a casa y suicidarse. Todas las víctimas habían sido muertas de la misma manera: un disparo en la cabeza mientras dormían.
Sin embargo, las autoridades trabajan ahora en una nueva línea de investigación que transformaría al chico de presunto autor de la masacre en nueva víctima inocente.
Según información conocida recientemente, la madre del chico, Andreia Regina Pesseghini Bovo, de 36 años de edad, había denunciado recientemente la existencia de un grupo de policías corruptos dedicados a robar dinero de la red de cajeros automáticos
Col Wagner Dimas Pereira, comandante del 18 ª Batallón de Policía Militar, donde Andreia trabajaba, dijo a Radio Bandeirantes que ella había transmitido información sobre varios oficiales involucrados en los antes mencionados hechos ilícitos.
Los datos proporcionados por la ahora fallecida incluían detalles concretos que redundaron en el alejamiento preventivo de sus funciones para algunos de los oficiales involucrados
Dimas Pereira agregó que no tenía dudas acerca de la inocencia de Marcelo en la masacre, y lo describió como un chico tranquilo que amaba a sus padres y nunca había tenido problemas de comportamiento en casa o la escuela.
"Ella nunca dijo exactamente, ‘fue ese, ese y aquel'. Sin embargo, en el contexto de nuestras investigaciones, se confirmó una serie de detalles" que convalidaron las acusaciones realizadas.
De momento, ninguno de los sospechosos ha sido formalmente acusado, ya que la investigación está en curso, pero desde un primer momento, fueron trasladados a otras áreas de la policía.
El jerarca policial pidió a los investigadores que trabajan en el caso de la masacre de la familia, no descartar la hipótesis de que Marcelo podría haber sido hecho aparecer como culpable por los policías corruptos que querían asesinar a su madre.
"Vamos a ver las cosas con cuidado, para saber si las piezas del rompecabezas realmente encajan", añadió.
El jefe de policía Itagiba Franco, encargado de las investigaciones de la masacre, dijo que investigaría las acusaciones del Coronel Pereira, pero insistió en que "no alterará el rumbo de las pesquisas."
Franco cree que Marcelo realmente asesinó a su familia en su casa de Vila Brasilandia, en una masacre perpetrada entre la noche del domingo y las primeras horas del lunes.
Tras cometer los crímenes, habría robado el coche de su madre y partido rumbo al colegio, en cuyas cercanías estacionó y esperó cinco horas hasta que fuera momento de entrar a clases. Al terminar las aulas, el chico regresó a casa y se suicidó -según estiman los investigadores- mientras acariciaba el cabello de su madre muerta.
Las cámaras de seguridad muestran el vehículo estacionado en las inmediaciones del instituto durante horas, hasta que finalmente una persona cargando una mochila abre la puerta y desciende.
El oficial agrega que el mejor amigo del niño reveló a la policía que Marcelo había hablado en varias ocasiones sobre matar a su familia y huir. Según el chico, su deseo era ser "asesino a sueldo, matar a sus padres y huir con el auto de la familia para vivir en un sitio abandonado".
El martes, las autoridades revelaron que no se habían hallado vestigios de pólvora en las manos del joven. En el coche de la familia, sin embargo, se encontró un par de guantes que será analizado en un intento de encontrar algún rastro.
Según la policía, el hecho de la ausencia de vestigios de deflagración del arma no es raro, ya que la pistola calibre .40 utilizada en el crimen por lo general no deja huellas. Zurdo, Marcelo fue encontrado con la pistola de su madre en la mano izquierda. La policía dijo que el arma requiere cierta experiencia de uso, ya que su manejo no es sencillo.