Luego de la detención de varios sospechosos por las amenazas de bomba a centros comerciales, centros educativos y otros lugares de Montevideo, en la mañana de ese domingo se formalizó a uno de ellos por dos delitos de receptación en reiteración real entre sí, en concurso formal con un delito de simulación de delito y un delito de violencia privada, informó Fiscalía General de la Nación.
En particular se lo investiga por una de las amenazas de bomba a un centro de estudio. Cómo medida cautelar, se dispuso contra el joven, que es primario, el arresto domiciliario total con tobillera por 120 días.
Por el mismo caso de las amenazas al Montevideo Shopping la Justicia ya condenó este viernes a través de un juicio abreviado a un hombre de 32 años, quien era guardia de seguridad y brindó su testimonio a un medio de prensa durante la segunda evacuación. El delincuente aceptó un proceso abreviado y recibió una pena de trabajo comunitario, fijar su domicilio y concurrir a una comisaría una vez por semana durante seis meses.
Asimismo, el viernes también se imputó a una mujer que no aceptó un abreviado ya que asegura que cuando llamó para advertir sobre una bomba en el Montevideo Shopping —centro comercial en el que trabaja— no tuvo la intención de desinformar.
También el viernes la Policía de Montevideo detuvo a un joven de 20 años, según dijo en conferencia de prensa Ana Sosa, directora de Información e Inteligencia Policial. A su vez, según dijeron fuentes del Ministerio del Interior a Montevideo Portal, “hay más requeridos”.
Ese mismo día se detuvo a un hombre por varios hackeos recientes a sitios web de distintos organismos del Estado. Este hecho se investigaba en conjunto con las amenazas por explosivos.
“Los hechos están judicializados. Las denuncias por parte de las instituciones o los centros están realizadas para que la Policía pueda actuar en conjunto con la Fiscalía”, dijo el pasado miércoles el director de la Policía Nacional, José Azambuya, en conferencia de prensa.