En las empresas uruguayas sigue existiendo ese tope transparente que impide que las mujeres alcancen puestos de liderazgo. Es el famoso techo de cristal. Es cierto que se ha avanzado en equidad de género y que la temática está cada vez más presente a nivel empresarial, pero todavía cuesta instaurar el tema más allá del 8M o el mes de marzo, y que se lo vea como una cuestión de negocio. En muchas empresas y sectores aún se está en pañales. 

No se evoluciona con acciones puntuales. Es un camino largo porque implica cambios a nivel de la cultura de las organizaciones. Así lo visualiza la country manager de Great Place to Work Uruguay, Fedra Feola. “No es solo poner un programa de desarrollo, implica también un tema de educación a nivel de equidad de género y cuidar un sano equilibrio”.

Para la CEO de Alva Creative House y consultora de ONU Mujeres, Fernanda Ariceta, la equidad está hoy en la agenda de las empresas uruguayas, en particular de las de mayor porte. Destacó que en Uruguay 147 empresas hayan suscrito ya el compromiso WEPS (Women Empowerment Principles) de ONU.

“Hay empresas en las que la motivación llega desde el lado comercial: sus servicios o productos tienen una oportunidad comercial en incorporar la mirada o bien están en un entorno donde sus competidoras se pronuncian respecto a estos temas. En otros ámbitos, como el financiero, los temas de diversidad, y en particular de género, están permeando desde los requerimientos de fondeo: aparecen fondos específicos para negocios con enfoque de género y se vuelve criterio básico cumplir con ciertas políticas o indicadores”, señaló. Puso el ejemplo de una actividad reciente de su consultora con la Cámara de la Construcción, “un rubro masculinizado en el que se está avanzando en incorporar la mirada”.

Las mujeres que pertenecen a empresas de este ranking tienen la percepción de que pueden ser auténticas y visibles en su lugar de trabajo. Sin embargo todavía el crecimiento individual es un aspecto a trabajar para mejorar en materia de equidad de género en las empresas, se señala en un informe.

“Son muchos y muy variados los cambios que las empresas deben llevar adelante en sus culturas para propiciar ambientes de trabajo con mayor equidad de género. Sin embargo, es importante destacar que este tipo de cambios redunda en una mejor experiencia para todos los colaboradores”, se enfatiza. También se subraya que estas empresas llevan adelante prácticas que les permiten a las mujeres compatibilizar trabajo con funciones de la vida familiar; iniciativas de desarrollo ajustadas a sus propias circunstancias, y les brindan instrumentos para darles más visibilidad.