Marcelo Bielsa tomó la decisión de dejar fuera del banco de suplentes, previo al duelo ante Bolivia en El Alto, a tres jugadores: Santiago Bueno, Facundo Torres y principalmente Luciano Rodríguez.

Rodríguez, de 21 años, tuvo un gran comienzo de año con el Bahía brasileño, donde lleva seis goles anotados en once partidos disputados, siendo titular indiscutible como nueve en los dirigidos por Rogerio Ceni.

Pero no corre la misma suerte en la selección uruguaya, donde Marcelo Bielsa lo usó poco y nada, y es siempre uno de sus primeros descartes u opción marginal para usarlo en los diversos partidos, a la vez que insiste con otros jugadores que no respaldan con actuaciones su presencia.

En estas Eliminatorias estuvo siete veces en el banco de suplentes y solo en un duelo vio acción ante Perú, en Lima, ingresando a los 90’ por Brian Rodríguez para actuar en el tiempo de adición de la derrota 1-0.

El entrenador argentino decidió además que no sea parte del plantel de 26 nombres que viajaron para la pasada Copa América y únicamente lo utilizó con continuidad en el pasado Preolímpico sub 23 del 2024, donde la Celeste no pasó la fase de grupos, pero Rodríguez fue gran figura con cinco goles anotados en cuatro partidos.

“Luciano está haciendo un buen comienzo de año, jugando a muy bien nivel en Bahía y seguramente merece minutos en el equipo”, dijo en la pasada conferencia de prensa tras la derrota con Argentina del viernes en el Centenario, pero agregó: “Se puede decir, según la óptica con la que se vean mis decisiones, que en la renovación en el ataque debí haberlo incluido, pero opté por otras tres variantes”.

Así lo ratificó ante los del altiplano, donde no solo no fue titular, optando por Rodrigo Aguirre y Federico Viñas, sino que, además, lo dejó afuera del banco optando por el novel convocado, Álvarez Martínez.

Recordemos que también hubo una polémica tiempo atrás, cuando Bielsa declaró que el jugador llegaba con un peso superior al que debía tener, según su óptica.

De esto Rodríguez explicó en su momento: “Cuando estuve en el Preolímpico, estaba bien de peso para él. Fue un tema de agilidad lo que me marcó, porque me dijo que sí volvía al peso del Preolímpico, iba a estar más ágil. En Brasil me exigieron subir un poco más de masa muscular para soportar y evitar posibles lesiones. El tema es que, cuando voy a Uruguay, Marcelo me pide que vuelva al peso del Preolímpico”.

Muchos podrán decir que Bielsa lo cita constantemente y, por ende, no pasa porque el goleador no sea de su paladar, pero lo cierto es que el manejo que tuvo con el formado en Progreso hasta ahora, a diferencia del que mantiene con otros jugadores de similares características, es muy distinto.