Peñarol contó con el aliento de unos 2.300 hinchas que se hicieron presentes en el estadio José Amalfitani para alentar al equipo carbonero en su debut por el grupo H de la Copa Libertadores ante Vélez Sarsfield.
Cuando salieron las entradas a la venta, se comercializaron como pan caliente, y los hinchas se hicieron sentir en Liniers alentando a los carboneros, incluso llegando hasta varios simpatizantes sin acceso que solo pudieron vivir la previa.
A diferencia de los partidos anteriores en dicho escenario, la parcialidad carbonera no se colocó en la tribuna popular de atrás del arco (como sucedió en la semifinal de 2011), sino que lo hizo en la platea “Norte Alta”, una de las laterales.
Los hinchas estuvieron rodeados por una centena de guardias de seguridad que hicieron las veces de vallas, ayudados por una malla colocada para delimitar el perímetro y alejar cualquier posibilidad de cruzarse con los hinchas locales.
Cabe destacar que había unos 50 mil lugares habilitados para el partido, pero el número de hinchas presentes estuvo en el entorno de los 30 mil.