Diego López, entrenador de River Plate, se fue del Parque Saroldi sin dar declaraciones el pasado domingo, cuando su equipo empató 1-1 con Peñarol. Este martes, dos días después, dialogó en extenso con el programa Minuto 1 de Carve deportiva y valoró el punto rescatado en los minutos finales, más allá de que sigue sin poder ganar y de que ocupa puestos de descenso solo por encima de Progreso y Miramar Misiones.
“Se dio un partido muy duro, con muchas adversidades dentro que los jugadores sobrellevaron bien, como el gol recibido y el penal errado. A veces los equipos caen, pero se dio un partido abierto que somos conscientes que pudimos haber perdido. Después tuvimos la chance de hacer gol, se dio así y para nosotros fue un puntazo muy importante, por cómo se dio”, dijo.
Sobre el gol de Faustino Barone, recordó que “no había estado convocado” en partidos anteriores. “Es un jugador que va a todas, siempre, que entrena al máximo y es un buen ejemplo joven para todos. Vi que dio la vuelta alrededor de los dos jugadores de Peñarol y, viendo las imágenes, se apartó un poco del choque entre ellos. Para ellos fue una fatalidad”, sostuvo.
Aspectos a corregir y la presión por ganar, que está siempre
“Somos un equipo que, técnicamente, tiene un buen potencial y jugadores de calidad. En muchos contragolpes y salidas erramos, y podríamos haber dañado más a Peñarol”, analizó. “Siendo un plantel joven, la situación no es la mejor para nosotros en este momento. Con un poco más de tranquilidad, este equipo va a jugar más e interpretar mejor los partidos”, agregó.
“Con Torque dejamos jugar mucho a Seba Rodríguez y este domingo siempre había uno nuestro presionando a los volantes de Peñarol cuando agarraban la pelota. El equipo va aprendiendo. En el gol de Cerro y el de Defensor, salieron contragolpes y no cortamos la jugada. Son cosas que tenemos que ir aprendiendo rápido”, reconoció.
Sobre la posibilidad de disfrutar más de dirigir sin tener la presión de los equipos grandes, fue claro: “No. Sabemos que River el año pasado no hizo un buen torneo y que tiene que hacer puntos. Es un equipo joven que necesita tiempo para crecer, pero en el fútbol no hay tiempo. Por más que no estés en un equipo que tiene que ganar siempre, como Peñarol o Barcelona de Guayaquil, tenemos la necesidad de hacer puntos y lo vivimos intensamente”.
Juan Cruz de los Santos y dirigir a sus hijos
Consultado por Juan Cruz de los Santos, de quien se sigue diciendo que podría ser transferido, recordó que lo conoce “hace mucho tiempo” porque jugaba con uno de sus hijos. “Hablé con él y está centrado y comprometido con River, el club y los compañeros. Muchas veces salen las cosas y otras no, pero él es consciente del lugar en el que está y hacia dónde ir. Ayuda mucho a sus compañeros en la fase defensiva y estamos contentos con él”, explicó.
Inti, de 19 años, e Ian, de 21, son sus hijos y están en el plantel. “Les exijo como a todos. Se dio de esta forma. Ellos ya habían estado cuatro o cinco años en las formativas de River y ahora se dio que pudieran volver. Tuvieron la suerte de debutar con Danielo Núñez el año pasado en Cerro Largo, y están dentro del perfil de jugadores jóvenes interesantes que hemos sumado”, explicó, y aseguró que lo lleva “bien”.
“Tengo una gran experiencia de lo que es ser entrenador. Cuando arranqué, de un plantel de 25 en el Cagliari, con 20 había jugado y fui su capitán. Y con algunos jugué 10 años. Con el capitán, el hijo de Bruno Conti, jugamos 10 años juntos y vivía debajo de mi casa. Yo bajaba a cenar a su casa, y era una responsabilidad pesada porque iba a tener que tomar decisiones, pero lo entendieron porque ya no era su capitán”, recordó a modo de experiencia similar.