Diego Aguirre, entrenador de Peñarol, habló en conferencia de prensa tras la derrota 2-0 a manos de Cerro Largo, “un resultado adverso que duele mucho”. “Las cosas no salieron”, reconoció, y explicó que jugó con suplentes porque “era la mejor opción” y “lo tenía que hacer”, considerando el encuentro del próximo miércoles ante Vélez Sarsfield en Liniers.

“Veníamos de jugar hace 72 horas y en 72 horas jugamos por la Libertadores. No podíamos generar un desgaste grande hoy con los jugadores que comenzarán jugando la copa. Era riesgoso y podía haber falta de funcionamiento, como pasó, pero poner en riesgo al equipo de la copa iba a ser una dificultad aún más grande”, señaló.

“El año pasado fue frecuente cambiar el equipo antes de jugar la copa, pero las cosas funcionaban y ganábamos igual. Hoy fue una oportunidad para los jugadores que no tienen tantos minutos y tenía la convicción de que era lo que debíamos hacer, en un Apertura para el olvido”, apuntó.

El inicio de la Libertadores “ilusiona y preocupa”

“El partido estaba dentro de todo tranquilo hasta que recibimos el primer gol. Intentamos al final del primer tiempo con alguna situación que no concretamos y luego se fueron sumando cosas negativas, como la expulsión, que afectó bastante porque quedaba mucho partido. Hubo situaciones que marcaron el partido a favor del rival y no estuvimos a la altura”, reconoció.

Dentro de un “Apertura totalmente atípico”, para el que su equipo era “favorito en el comienzo”, cree que Peñarol “no estuvo en ningún momento dentro del campeonato”. “Se sumaron resultados negativos que nos fueron alejando del objetivo y hoy es un panorama difícil y complicado. Respecto al Uruguayo es muy largo y se verá en diciembre qué pasa”, dijo.

No ocultó su “preocupación por el comienzo de la copa, porque pasar la fase de grupos es uno de los objetivos importantes” del semestre. “Debemos mejorar mucho para estar a la altura y pelear por ese objetivo”, indicó. “El comienzo de la copa ilusiona por un lado y preocupa por otro porque no estamos en un buen momento”, expresó.

“Por más que podemos hacer un buen partido y cambiar el chip, porque es otra competencia, hoy no hay cosas positivas para rescatar de estos dos meses de competencia. Veremos si tenemos la rebeldía necesaria y el amor propio para ir a la cancha de Vélez, que será difícil, para plantarnos de igual a igual y sacar un resultado”, añadió.

“No quiero poner excusas porque no las tengo. La realidad es que no hemos estado a la altura de lo que queríamos y pensábamos. Hoy es una preocupación grande porque esto está comenzando”, dijo Aguirre, quien reconoció que el equipo que jugará el miércoles lo tiene definido “hace varios días”, mientras busca “el mismo funcionamiento del año pasado”.