El partido entre Uruguay y Bolivia en el Estadio Municipal Villa Ingenio de El Alto, a 4.150 metros de altura sobre el nivel del mar, terminó sobre las 19:00 horas de nuestro país. Sin embargo, los jugadores celestes demoraron más de una hora en irse del recinto por una situación vergonzosa.

Nada más terminar el partido, los futbolistas se fueron a bañar para poder irse rápidamente, ya que algunos de ellos viajarían directo desde La Paz hacia los países donde residen. Pero solamente los primeros en meterse a las duchas pudieron hacerlo cómodamente.

Esos futbolistas pudieron bañarse con agua caliente, pero esta se terminó rápidamente y el resto tuvo que esperar para que se volviera a calentar. Sin embargo, muchos se terminaron duchando con agua fría.

El primer jugador en salir del vestuario fue Facundo Pellistri, sobre las 20:15 de nuestro país. Nicolás Fonseca fue de los primeros en poder bañarse y se lo vio en la zona mixta poco después de terminado el partido.

Esta situación se suma al sufrimiento de los uruguayos con la falta de oxígeno, algo que quedó demostrado con la imagen de José María Giménez utilizando una máscara de oxígeno en medio del partido, mientras atendían a Sergio Rochet. En el vestuario utilizaron tanques, sobre todo en el entretiempo.